Sobrevivir a una caída de más de 10.000 metros

Concretamente a una caída de 10.160 metros fue a la que sobrevivió Vesna Vulović, una joven azafata de las líneas aéreas serbias. El 26 de enero de 1972, el avión en el que trabajaba, sobrevolaba la antigua Checoslovaquia cuando un artefacto explosivo alojado en el compartimento de carga, rompió el avión por la mitad. Vesna que se encontraba en la parte central, fue empujada al fondo y se precipitó en caída libre hacia las montañas, dentro de la cola del avión.

El destino quiso que la ecuación entre la velocidad, la pendiente de la montaña y la vegetación, fuesen las necesarias para que la azafata escapase con vida. La chica tenía 22 años y las heridas incluían fractura de cráneo, rotura de ambas piernas y de 3 vértebras. Tras una larga recuperación, volvió a trabajar para las aerolineas JAT Airways, pero esta vez en sus oficinas.

Vesna Vulović, recibió el record Guinnes de manos de Paul McCartney en una ceremonia. Sin embargo, posteriores investigaciones, podrían demostrar que el avión tras la explosión, trataba de hacer un aterrizaje de emergencia, y se encontraba a unos pocos cientos de metros de altura cuando se produjo la rotura realmente.