Lomografía: ¡No pienses, dispara!

En los años 80 la marca rusa de lentes LOMO, lanzó como producto fundamental de su compañía, una cámara de fotos compacta y asequible para el pueblo, llamada Lomo LC-A. Se trataba de una cámara de 35mm, copiada de un modelo japonés, pero con una lente gran angular. Estas lentes intensificaba los colores en el centro de la imagen y oscurecía los bordes, generando un efecto parecido a un halo. Permitía crear efectos de velocidad facilmente, y como solo tenía 4 modos de enfoque, muchas fotos salían desenfocadas.

En 1991, Matthias Fiegl y Wolfgang Stranzinger, unos estudiantes vieneses de viaje por Checoslovaquia, compraron un par de cámaras Lomo e hicieron un gran número de fotos sin preocuparse siquiera de mirar por el visor. Cuando revelaron los carretes encontraron unas fotos con mucha personalidad, espontáneas, coloridas y luminosas que transmitían una gran sensación de excitación. Así empezó el movimiento lomográfico.

A día de hoy, la lomografía cuenta con muchísimos seguidores y hay encuentros, concursos, exposiciones, ferias, libros, webs y todo tipo de eventos relacionados con ella, cuyo espíritu se basa en hacer fotos naturales y sin preparación. ¡No pienses, Dispara!